
Talento en ingeniería: ¿qué buscan hoy los jóvenes profesionales?
La transformación que vive el sector de la ingeniería, la construcción y el desarrollo inmobiliario no afecta únicamente a la tecnología o a la manera de desarrollar los proyectos. También está cambiando los perfiles profesionales que necesitan las empresas y, al mismo tiempo, lo que los jóvenes esperan encontrar en ellas.
Arquitectos e ingenieros continúan siendo algunos de los profesionales más demandados en el sector. Pero la especialización, la internacionalización de los proyectos y la irrupción de tecnologías como la inteligencia artificial están incorporando nuevas variables.
Para Tanya Mejia, directora de Recursos Humanos de CLERHP, el reto tiene hoy dos direcciones: encontrar el talento adecuado y construir una organización en la que ese talento quiera desarrollar su carrera.
Los perfiles técnicos más demandados
La demanda de arquitectos e ingenieros continúa siendo elevada, aunque determinadas especializaciones presentan una dificultad añadida a la hora de incorporar profesionales.
Entre ellas, Tanya destaca perfiles de ingeniería especializada, como la ingeniería hidrosanitaria.
La evolución hacia proyectos de mayor escala y complejidad requiere profesionales capaces de aportar un conocimiento técnico muy específico y, al mismo tiempo, integrarse en equipos multidisciplinares.
Esta realidad hace que la búsqueda de talento sea cada vez más estratégica para las empresas del sector.
¿Qué buscan los jóvenes ingenieros y arquitectos en una empresa?
La respuesta no se limita al salario.
Para Tanya, existen dos factores especialmente importantes: la estabilidad de la empresa y las posibilidades de crecimiento profesional dentro de ella.
Las nuevas generaciones también esperan que su aportación sea reconocida. Ese reconocimiento debe producirse tanto en las oportunidades de desarrollo como en unas condiciones económicas acordes con su evolución profesional.
Pero existe otro elemento que puede resultar determinante: el trato humano.
Cordialidad, empatía, cercanía y una buena relación con los equipos continúan teniendo un peso importante cuando un profesional decide permanecer en una organización.
Las habilidades que van más allá de la formación técnica
Los conocimientos adquiridos en la universidad constituyen la base para cualquier ingeniero o arquitecto, pero existen competencias que pueden marcar diferencias importantes entre profesionales con una formación técnica similar.
Tanya destaca especialmente la capacidad para establecer buenas relaciones interpersonales, trabajar en equipo, gestionar el estrés y afrontar adecuadamente los conflictos laborales.
Son habilidades que se construyen a lo largo de la formación personal y académica y que terminan teniendo una incidencia directa en el entorno profesional.
Cuanto más complejos y multidisciplinares son los proyectos, mayor importancia adquiere la capacidad de colaborar con otros profesionales.
Experiencia internacional para crecer profesionalmente
La posibilidad de participar en proyectos internacionales también representa una oportunidad especialmente valiosa para ingenieros y arquitectos.
Una experiencia profesional fuera del entorno habitual permite, según Tanya, conocer nuevas formas de abordar y gestionar los proyectos, no solo desde una perspectiva técnica, sino también humana.
Para compañías con presencia internacional como CLERHP, esta capacidad de trabajar entre diferentes culturas, disciplinas y mercados adquiere especial relevancia.
La internacionalización no solo amplía el conocimiento. También favorece profesionales más adaptables y con una visión más amplia de los proyectos.
Inteligencia artificial: nuevos perfiles para una nueva ingeniería
La inteligencia artificial está comenzando a modificar también el mercado laboral.
Algunas funciones podrán automatizarse y otras evolucionarán considerablemente durante los próximos años. Para Tanya, estamos ante una transformación que obligará tanto a profesionales como a empresas a adaptarse.
Sin embargo, esta evolución tecnológica también puede aumentar el valor de determinadas capacidades específicamente humanas.
El pensamiento analítico, la capacidad para resolver problemas, la gestión de equipos, las relaciones interpersonales o la empatía seguirán teniendo un papel relevante en organizaciones cada vez más apoyadas en la tecnología.
El profesional del futuro, por tanto, probablemente no tendrá que competir contra la inteligencia artificial, sino aprender a trabajar con ella y utilizarla como una herramienta para mejorar sus capacidades.
Atraer talento es importante. Conseguir que se quede, todavía más
Para Recursos Humanos, el desafío no termina cuando un profesional se incorpora a una compañía.
La retención exige ofrecer compensaciones competitivas, oportunidades reales de crecimiento y proyectos capaces de generar desarrollo profesional.
Pero Tanya introduce nuevamente un elemento esencial: el trato humano.
En un mercado donde determinados perfiles técnicos tienen cada vez más posibilidades para elegir, la cultura de una organización puede convertirse también en una ventaja competitiva.
En CLERHP, donde ingeniería, innovación y desarrollo de grandes proyectos conviven con equipos multidisciplinares e internacionales, esta visión adquiere especial importancia.
Porque detrás de la tecnología, del cálculo y de cada proyecto hay algo que continúa siendo difícilmente sustituible: las personas que lo hacen posible.

